Un cuidado adecuado

Más bien se trata de un mito pensar que el cabello se pueda caer por teñirlo demasiado o por aplicarle muchas permanentes. Hay que tomar con cuidado los comentarios de algunos peluqueros de las estrellas de cine que hablan del daño que hacen los tintes y el secador. Pero aunque no haya que tomarlo tan a la tremenda, sí que es cierto que el cabello puede estropearse con el uso de estos productos y que los tintes en ocasiones pueden dañar de forma tan severa las raíces capilares que el pelo puede llegar a caerse. Por eso, en caso de duda, es mejor acudir a un peluquero que aplicar uno mismo estos productos arriesgando con ello la cabellera.

Algunos hacen propaganda de marcas de champú que supuestamente previenen el problema de la caída androgénica del cabello con su uso y aumentan la vida de las raíces capilares. Sobre todo una conocida marca de productos para el cabello mantiene una gran campaña publicitaria en la que defiende los efectos positivos del compuesto de cafeína que contienen sus productos. Esta afirmación sólo está avalada por un único estudio científico, bastante discutido por muchos investigadores.

¿El secador y los tintes perjudican el cabello? ¿Se estropea el pelo cuando lo teñimos?

Cuando las mujeres de la antigua Grecia se teñían el cabello, arriesgaban su cabellera a causa de los tintes tan agresivos que utilizaban. Hasta el día de hoy, parece que teñir el pelo afecta a la caída del cabello. Hace poco, por ejemplo, el icono del pop Lady Gaga se quejaba en una entrevista con el periódico inglés The Sun de que su pelo se estaba cayendo por culpa de los reiterados tintes. ¿Sería mejor evitar teñirse tanto el pelo y dejarlo con su color natural para evitar dañar la cabellera? Lo cierto es que existen colores y tintes muy agresivos que, si son aplicados una y otra vez sin descanso, pueden terminar por dañar la raíz capilar y provocar la caída del cabello. El riesgo es aún mayor cuando los tintes se aplican de modo inadecuado. En cualquier caso, quien se tiña el pelo de modo adecuado y no de forma excesiva, y además utilice productos avalados por su calidad y su cuidado del cabello, no debería tener más que un riesgo mínimo. Los datos vienen avalados sobre todo por los tests de calidad realizados por diferentes medios de comunicación.

Una cosa es segura, y es que el cabello puede dañarse con el uso de tintes. De todas formas, y aunque la estructura del cabello pueda en casos extremos dañarse y provocar la caída del pelo, la raíz permanece y puede producir un nuevo cabello. Con los tintes el cabello se estropea inevitablemente y, en muchas ocasiones, pierde su brillo y su vitalidad. Esto es debido a que los productos químicos descaman el pelo a conciencia para que las partículas de color se puedan adherir a él. Por eso, la mayoría de los peluqueros recomienda un tratamiento de cuidado del cabello después de usar un tinte. En estos casos, también puede ser muy útil tomar un suplemento de nutrientes para mejorar el aspecto dañado del cabello. En cualquier caso, quien quiera teñirse el cabello con el menor daño posible debería decidirse por los tinte naturales de hierbas, sobre todo teniendo en cuenta que los tintes tradicionales contienen sustancias dañinas para la salud, como recuerdan una y otra vez las asociaciones de consumidores. Lamentablemente, con los tintes naturales se reducen bastante las posibilidades de elección del color, pues ni oxigenan ni permiten colorear en tonos más rubios que el original.

¿Se daña el pelo con el secador de mano?

Según varios peluqueros de famosos, no sólo el aclarado constante del color del pelo, sino también el reiterado uso del secador estropean el cabello. ¿Es entonces el secador un riesgo para la cabellera que hasta ahora no habíamos valorado lo suficiente?

Por lo general, el uso del secador no conduce por sí solo a la caída del cabello. No obstante, existen casos documentados en los que después del secado los cabellos ya de por sí dañados se han caído. Esto se ha producido normalmente en personas que han usado el secador a diario,  a una temperatura muy alta, y poniendo el aparato demasiado cerca del pelo. Un uso de este tipo puede llegar a perjudicar tanto el cabello, como para crear calvas en algunas zonas de la cabeza. Sin embargo, si entre la cabeza y el secador se mantiene una distancia apropiada y no se usa a una temperatura demasiado alta, no debería haber, por lo general, ningún peligro por el uso de este aparato eléctrico. En el caso anteriormente citado, más que existir un riesgo por el uso del secador, existe un riesgo por el mal uso del aparato.

Los daños en la estructura del cabello pueden provenir por tanto también de las altas temperaturas a la hora de secar el cabello. El pelo se estropea con el uso del secador, es cierto, pues las partículas de agua que quedan adheridas al cabello después del lavado prácticamente hierven al aplicar el calor del secador y con ello se daña la estructura del cabello. Por ello es aconsejable utilizar dicho aparato a una temperatura media y mantener una distancia prudente entre el pelo y el secador.

¿Hay champús efectivos contra la caída del cabello?

Es bien sabido que algunos champús pueden llevar a la caída del cabello por intolerancia a alguno de sus componentes. No obstante, los creadores de los champús no lo consideran así. La publicidad promete que diversos champús pueden evitar o retrasar la caída del pelo. ¿Hay algo de verdad en esto o se trata simplemente de una creencia institucionalizada que se ha convertido en un gigantesco negocio a través de la publicidad?

 

A pesar de todas las investigaciones sobre las causas de la caída del cabello hechas hasta ahora, no hemos encontrado ninguna investigación neutral que pueda ayudarnos. Los estudios hechos por los fabricantes no nos sirven de fundamento, pues hablan de resultados milagrosos. Como es sabido, se puede aportar testimonios a cada cuestión que se quiera plantear, así como mostrar estudios correspondientes al tema.

No obstante, tal y como está el panorama, parece que sólo un champú con cafeína tiene un efecto positivo sobre el crecimiento del cabello. Se ocupa de mejorar el riego sanguíneo del cuero cabelludo. No obstante, esto mismo se podría conseguir también con un masaje. Lo que es un hecho claro es que los champús están compuestos por elementos químicos a los cuales se les añaden vitaminas y aromas. Pero los productos químicos siguen estando allí y dichos productos agreden el cabello. Además, un champú sólo actúa desde fuera sobre la estructura capilar y puede, con diversos trucos, hacer que el cabello se vuelva más suave, más manejable, desengrasarlo o darle mayor vitalidad. Sin embargo, no actúa sobre la causa de la caída del cabello y, por tanto, no la remedia.

Los champús con micronutrientes pretenden hacernos ver que podemos alimentar el cabello. En realidad, sólo podemos alimentar el cuerpo, especialmente las células que luego formarán el cabello y procurarles a éstas todos los nutrientes necesarios. Consecuentemente, la auténtica protección para el cabello viene desde dentro y no desde fuera. Un tratamiento innovador sería aquel con un concepto en el que se combinara el consumo de suplementos con micronutrientes en forma de cápsulas con algún champú especialmente desarrollado para el problema. Ya que hasta el momento la industria cosmética no ha lanzado ningún producto así, el cual debería ser desarrollado en conjunto con otras áreas industriales, tenemos que valernos con lo que hasta el momento hay: preparados de aminoácidos combinados con biotina, cinc y ácido fólico. Como champú elegiremos uno que tenga el mínimo posible de ingredientes químicos. Las tiendas de productos naturales y ecológicos pueden ofrecer buenas alternativas a este respecto.

En realidad, el dinero destinado a champús especiales contra la caída del cabello podríamos ahorrarlo. Los resultados de una alimentación rica en nutrientes son sorprendentes. Debido a que la alimentación moderna no aporta los suficientes nutrientes al organismo, la idea de tomar un suplemento que los contenga cobra mucho sentido, pues en muchos casos la caída del cabello se debe a una alimentación pobre o a trastornos hormonales.

 

seguir leyendo