Ningún pelo en el peine. ¡Un sueño!

Doctor, doctor – ¿qué debo hacer?

Después de esta experiencia, fui a varios médicos y especialistas en el tema. Ellos siempre cantaban la misma canción: tu problema es hereditario. Así como son los médicos, tenían todos una receta para la pérdida de cabello en la mano. Algunos me recetaron preparados químicos y medicamentos sin hacer un análisis e investigación profunda. Lo peor, era que mientras todo esto sucedía yo lo pasaba mal. Me dejé convencer para comprar un producto llamado Propecia, el precio me pareció excesivo, a la par que me sorprendió que debiera tomar esas pastillas todos los días por el resto de mi vida y tras leer la cantidad de efectos secundarios, más helado y sorprendido me quedé. ¡No quería estar calvo! Desde la perspectiva actual, era un ingenuo. Fue un error tomar esos productos químicos contra la pérdida del pelo, porque una cosa es leer acerca de los efectos secundarios y otra cosa muy diferente es tenerlos. Propecia fue devastador para mí, desgraciadamente, en el tema sexual. Eso, ¡no funcionó conmigo! Tenía constantemente sequedad en los ojos, como si alguien me hubiera tirado arena en ellos. Estuve un largo año, tomándome esa medicación, pero no mejoró para nada la pérdida de pelo. Uno se pregunta, en esos casos sin embargo, si realmente ha merecido la pena ¡tanto sufrimiento! Para mí, ahí acabo mi experiencia con los productos químicos. Ahora tengo clarísimo que no pienso dañar mi organismo si no está muy justificado.

Finalmente ¡el éxito!

La situación cambió cuando me encontré hace un año y medio con un médico que me hizo tomar conciencia de los efectos de los aminoácidos. Me explicó que los aminoácidos influyen en los procesos metabólicos más importantes del organismo- y por supuesto sobre el crecimiento del cabello-. Toda su explicación me sonó completamente plausible. Y lo que mejor me sonó era por encima de todo, que no me tenía que atiborrar con productos químicos. También me llamó la atención que en España los suplementos con aminoácidos, en realidad sólo se conocen en el mundo de la nutrición deportiva. En América o Asia sé que se toman normalmente como complementos para mejorar la salud, aunque si buscamos un poco en Internet se pueden encontrar compuestos con aminoácidos también en España.

Desde hace 15 meses estoy tomado todos los días una combinación especial de aminoácidos naturales contra la pérdida del cabello, con la combinación adecuada de vitaminas y minerales en una cápsula. ¡El éxito es impresionante! Después de tres meses, podía notar un cambio. Después de un año, yo apenas tenía pelos en el peine. Yo, ¡no me lo podía creer! Me comía mucho el coco pensando que habría sucedido si hubiera tomado este producto antes. Mi metabolismo está ahora aparentemente óptimamente suministrado con aminoácidos, el médico me comenta que tengo el organismo equilibrado en cuanto al tema aminoácidos. La micro-nutrición del folículo piloso funciona gracias a los nutrientes que le aporto en forma de aminoácidos. He tenido “efectos secundarios”, pero en realidad, ¡muy positivos! Los aminoácidos, aparte han hecho cosas positivas para mí. Me siento ahora mucho más ágil, me siento mejor y tengo el sueño mucho más profundo. En un principio me tome la dosis como terapia – durante 6 meses – y como me ha funcionado tan bien tomo ahora una dosis más  pequeña pero de forma continuada.

Pelo, querido pelo

Mi época calva ha pasado a la historia. Claro, nunca voy a volver a tener la cabeza llena de pelo. Pero por lo menos el actual “statu quo” se mantiene y puedo ir por la vida sin gorra. Mi pelo actual, ya lo he aceptado, no es lo tupido que uno desea, pero tampoco tan despejado como antes. Con un buen corte de pelo, todavía se puede lucir bien. Ahora solo puedo aconsejar que toméis las medidas apropiadas tan pronto como sea posible. Básicamente, para mí fue demasiado tarde cuando tropecé con el remedio ideal contra la caída del pelo. La promesa de la industria cosmética y farmacéutica, puede que ayude a algunas personas, pero por lo que sé, no a la mayoría. Con los productos químicos como Propecia crece a lo sumo una pelusa, que se cae tan pronto como uno deje de usar el medicamento. Lo peor es que después de soportar los efectos secundarios te das cuenta de que no ha servido para nada, ¡de que todo fue en vano!

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